sábado, 6 de agosto de 2011

#5

Te levantas, ya has quedado, vas a ir a la playa, cogemos olas, sí, esa sensación de ser completamente libre. Se te está mojando todo el pelo y debajo del agua abres los ojos ¿Qué ves? algo precioso... Sales del agua, te quitas el neopreno, y te secas, el pelo lo tienes todo risado pero no importa. Te sientas y te quedas enrollada en la toalla mirando hacia el mar a todos aquellos que están allí dentro, con sus buggys, cada uno de ellos tiene una sonrisa en la boca. Te levantas, ellas junto a ti se preparan para irse, la guagua está apunto de venir, hay que cogerla. Solo esperan 5 minutos a que venga, suben y se sientan en la parte de atrás, ahora toca la música y alguna que otra foto, la concentración es máxima. Vas mirando por la ventana, por ahora solo hay montaña, no hemos llegado a la parte de la ciudad, pero cuando lo hacemos tenemos que cambiar de guagua para poder llegar a casa y eso es exacto lo que hacemos, nos cambiamos y llegamos a casa. Toca una ducha, así que vamos a empezar, yo soy la primera mientras ellas están en el ordenador con la música y escogiendo la ropa. Abro el agua, sale caliente desde un principio pero no me gusta, así que la pongo más fría. Jabón, agua, jabón, agua... me seco rápido puesto que ahora me entro frió. Salgo y me preparo. Vamos a ir a ver a unos amigos, comer pipas, pasar el rato de una buena manera [...] Ya son las 9.30 vamos a ir de camino a casa, preparamos las camas para si nos entra sueño ir directamente, hablamos y cuchicheamos, al final, nos dejamos dormir...

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